sábado, 21 de abril de 2012

Beautiful Thing (1996)

Jamie, Leah y Ste tienen como denominador común, al margen de ser vecinos en un bloque de pisos situado en el extrarradio de Londres, en Thamesmead, una situación personal insatisfactoria. Los motivos son distintos: mientras Ste convive con la violencia doméstica a diario, Leah se refugia en la música al ser expulsada del instituto y Jamie mantiene una tensa relación con su madre, Sandra Gangel, debido a su absentismo escolar.
Las vidas de estos tres jóvenes se entrelazan a partir de que Ste, harto de asistir a una trágica realidad familiar, decide irse de casa. Durante la ausencia de su madre, que pasa más tiempo junto a su nuevo novio Tony o en el trabajo con el fin de promocionarse, que en casa, Jamie invita a Ste a pasar la noche con él. A partir de ahí, los dos chicos encuentran algo más que amistad entre ellos que les llevará a la felicidad que no les había dado la vida hasta entonces.
La más bonita película sobre relaciones homosexuales que he visto, tratada con sencillez, respeto y dulzura. Un placer delicioso, para recordar los inicios de muchos, de una u otra manera, en el mundo gay.
Nota: 9 sobre 10

miércoles, 18 de abril de 2012

Battleship (2012)

Efectos especiales y buenorros... Pues si, si pensamos que es la adaptación del juego Hundir la Flota (el de "los barquitos") nos quedamos patidifusos y nos meamos en las bragas ante la grandísima amplitud de miras de los productores, o la imaginación sin límites. Al menos para ver las similitudes ante uno de los juegos de mesa más sencillos que pudo "parir" mente humana en contraposición a una superproducción con megafectos de la muerte que se mueve a un ritmo endiablado pero dejando sus necesarios momentos de calma (que sino acabariamos como después de que nos violasen salvajemente todos lso protas buenorros de la peli... con el culo exausto).
Tiene muchos puntos en común con la bazofia 'Transformers', incluso diría que muchos efectos de sonido y algún que otro efecto digital son directamente heredados de la última mierda transformista.
Sin enrollarme demasiado, más aún con la promoción en la que vemos modelos y cantantes (Rihanna, a la que seguramente veremos muy pronto encabezando el reparto de otra producción de Hollywood), la película es recomendable para pasar una buena tarde de cine de acción y carne fresca. Cubo de palomitas y refresco XXL incluído, no se sale del cine agobiado ni decepcionado para nada, así que a quien le guste la acción, los efectos y el movimiento contínuo, a disfrutar...
Nota: 6 de 10

sábado, 14 de abril de 2012

Los infieles (2012)

Versión hetero de todo lo que todo gay sabe desde el primer momento en que tiene acceso al sexo: es fácil de conseguir y crea adicción. En cualquier sitio o ámbito, desde una conferencia de ventas en un hotel en los suburbios a una elegante clínica para adictos al sexo, desde un club nocturno en París a la ostentación de la carne en Las Vegas, los protagonistas se lanzan a una búsqueda antigua como el tiempo, un agujero donde meter su rabo. Cualquier mala excusa es ofrecida, todos los trucos existentes se usan. La búsqueda del sexo está en marcha. Ingeniosos y conmovedores, honestos y cínicos, cobardes e inocentes, enternecedores y despreciables. Chicos, en otras palabras. La esperanza del polvo late eternamente en el corazón del hombre, pero el camino hacia el placer prohibido nunca es fácil.  Nueva película de los ganadores del Oscar de este año por The Artist, aprovechando el tirón se lanzan a hacer las américas con un producto digerible que se deja ver y que a muuuuuchos les sonará muy de cerca.
Nota: 6 sobre 10

martes, 10 de abril de 2012

Grupo 7 (2012)

Grupo 7 lo componen: Ángel (Mario Casas), un joven y buenorro aspirante a inspector, inteligente y compasivo, Rafael (Antonio de la Torre) un policía expeditivo, contundente y arrogante, y Miguel (José Manuel Poga) y Mateo (Joaquín Nuñez), los socarrones del Grupo, capaces de las mayores brutalidades, pero también de inesperadas muestras de ternura. Entre Ángel y Rafael surgirá una extraña comprensión y terminarán pareciéndose el uno al otro más de lo que hubieran imaginado nunca, cmo suele pasar en este tipo de películas. Ángel transita, cada vez con más ganas, por el camino de la ambición y de los excesos policiales, mientras que algo en el interior de Rafael se transforma gracias al amor inesperado de la enigmática Lucía. El juego de traiciones, lealtades y sentimientos se complicará a medida que el Grupo 7 acumula éxitos y condecoraciones, con unos personajes ya trillados en otras historias similares y con el casi único aliciente de ver al Casas pasear su más que follable palmito por la pantalla (a juego con su casi nula capacidad de cambio en el registro interpretativo). Más cine patrio a rebufo del éxito de series policiacas en TV, del la ganadora del Goya de este año y del caché cárnico del protagonista...
Nota: 5 sobre 10  

sábado, 31 de marzo de 2012

Blancanieves (mirror, mirror) 2012

Excéntrica y divertida adaptación del cuento de los hermanos Grimm. Una manzana envenenada de lo más apetecible. 
La tiranía de la Reina (Julia Roberts) hace insostenible la vida de sus súbditos. Sólo una hermosa princesa  puede cambiar una situación que parece abrir un hueco a la esperanza con la aparición de un valeroso, caballeroso y adinerado príncipe. Versión saludable y tramposamente tosca revisitación del clásico.
«Todo el mundo tiene magia dentro. Muy pocos saben usarla con prudencia». Sirviéndose de tan sólo un puñado de decorados de aspecto exagerado y teatral que salvan los apuros de sus asomos de plastificación general, el director consigue un efecto visual de conjunto magnífico. Además, la adaptación supura un cavernoso sentido del humor que regala abundantes carcajadas destinadas al público adulto, sin menoscabar su espíritu de propuesta para casi toda la familia.
Esta “Blancanieves” es extravagante, excéntrica, inocentemente oscura y grotesca en ocasiones y decididamente bizarra en muchos de sus pasajes, en un global notable aupado por el esfuerzo de un reparto central que realiza un trabajo estupendo. Lily Collins cumple como muñeca dulce de ciertos tintes guerreros, y los encantos y las pócimas de la mejor Julia Roberts en mucho tiempo, autoparódica ─ese radical tratamiento de belleza─ y parcamente sádica dan un toque que te deja con las bragas colgando todo el rato. Y unos increibles 7 enanitos que no tienen que ver con los pastelosos de toda la vida conforman un solo espíritu gracias a la incontestable química que les une en pantalla. Una pintoresca manzana envenenada de lo más apetecible desde luego.
Nota: 7 de 10

viernes, 23 de marzo de 2012

Intocable (2012)

Partiendo de que no cuenta nada nuevo ni aporta ningún tipo de aire fresco al tan cansino género de los dramas de superación, la quinta película de la pareja de realizadores franceses Olivier Nakache y  Eric Toledano se mueve tan condenadamente bien dentro de esas aguas conocidas por todos que termina dando lo mismo. Quizás el apabullante triunfo obtenido en su país de origen, Gabachilandia, donde ya la han visto casi 20 millones de personas convirtiéndola en la tercera película de más éxito en la historia de la taquilla gabacha, sea un poco exagerado, pero a nadie pareció sorprenderle que hace 5 años una película con un papel similar, Mar Adentro, arrasara en las carteleras de nuestro país, con lo que tampoco os debería extrañar que Intocable, del mismo palo que la cinta de Amenábar, pero a la vez tremendamente divertida, sea una de las últimas sensaciones del cine europeo. Y luego está Omar Sy, el negro, claro, que te deja las bragas por los tobillos todas mojadas de pensar en que te empuje el carrito todo el día, una y otra vez, bien a fondo... 
Nos presenta a Philippe, un tetrapléjico millonario tras un accidente de parapente que busca un nuevo asistente. A la entrevista acude Driss, un senegalés más preocupado porque le firmen el recibo del paro que por conseguir el empleo, para el que se considera descartado al no tener ninguna formación médica y encima contar con antecedentes penales. Pero Philippe no busca realmente un ayudante, sino que está más interesado en añadir algún aliciente a su vida, y qué mejor que la persona más opuesta posible a él mismo. ¿Tiene lógica meter a un inmigrante irresponsable, maleducado y con una condena por robo a sus espaldas en tu mansión-que-te-cagas donde vives sólo con tu criada para que se convierta en tu principal apoyo? Eso no importa, ya que Intocable cuenta con el infalible y siempre tramposo comodín que otorga el rótulo de "basada en hechos reales". Además, si no, no tendríamos película. 
Una vez superado este punto idílico de la premisa, podríamos decir que el resto de la cinta va sobre raíles, por lo menos hasta el último acto. La química entre ambos actores es evidente desde el primer instante en pantalla, y a pesar de que el desarrollo de la trama sobrecarga con demasiado trasfondo al personaje de Driss (familia desestructurada, hermano metido en drogas, etc...), el trabajo de Omar Sy es tan orgánico y natural que da igual la cantidad de tópicos que le eches en la espalda, que el tipo es capaz de resolver cualquier situación con una de esas actitudes vitales enérgicas y contagiosas. Por razones obvias, el que lo tiene más complicado para lucirse es Francois Cluzet, atrapado no solo en una silla, sino en un rol que pese a resultar el 50% del protagonismo del film, no deja de ser un tremendo recurso facilón sobre el que desarrollar esta historia. Desde sus ataques nocturnos de ansiedad hasta esa relación engañosa por correspondencia, todos los clichés dramáticos de la tretraplejia en el cine son esbozados en torno a Philippe con la simpleza del que no quiere asomarse a ver los verdaderos demonios del problema. Con la ligereza que te permite un personaje sin problemas económicos y de alto nivel cultural que simplemente se aburre entre su colección de libros de arte y discos de Vivaldi. ¿Y cómo suplir esa sobredosis de formalismo? Con ligeros esbozos de incorrección política, suficientes para elevar a esta comedia por encima del resto por los pelos...
Algo tímida al comienzo con las perrerías que le hace Driss a Philippe hasta que se adapta a su trabajo. "¡Le ha metido la cuchara en el ojo! ¡Y como es inválido no puede evitarlo!" Y demás gags propios de Rasca y Pica... Un tono que se convierte en un auténtico puntazo cuando vemos a Philippe aprovecharse de su condicion, por ejemplo, para librarse de una multa fingiendo una embolia, o explicando su recién descubierto fetiche sexual con las orejas. Un acercamiento que se agradece y mucho ante los recursos facilones de los que se sirve el relato y que nos descubre el verdadero valor de Intocable, que no es otro que la normalización de dos condiciones sociales condenadas a la ausencia de contacto con otras personas, uno por su dolencia, y el otro por su estatus de ciudadano de segunda, que encuentran donde menos se lo esperan ese aliciente que les impulsa a seguir hacia delante.
Sí, suena algo ñoño, pero es que la última moda (en color) francesa ,es una de esas peliculas que muestran el tipo de mundo en el que a todos nos gustaria vivir. Un lugar en el que a la hora de la verdad, las apariencias no son un obstáculo y en el que todas las personas, incluso tras pasar mil y una penurias, siempre terminan consiguiendo la ración de amor que les corresponde.
Con este panorama y por mucho que la cinta tenga momentos realmente divertidos, Intocable no deja de ser una de esas películas que nos suenan a viejo.
Nota: 6 sobre 10

lunes, 19 de marzo de 2012

Luces Rojas (2012)

Es la primera película que veo de Rodrigo Cortés y me ha sorprendido muy gratamente. No fui a ver Buried a pesar de que saliese el buenorrísimo del Reynolds porque ver una peli de un buenorro enterrado vivo me parecía aburridisimo y pesado de la muerte, pero después de ver esta, igual me lo planteo. No es tanto la historia que, por el tema del que trata, me recuerda a otras, como la pestosa “Más allá de la vida” de Clint Eastwood, y por el empeño en desenmascarar a falsos magos, videntes, parapsicólogos, a “El truco final”  o “El Ilusionista”.
Lo que de verdad me ha enganchado es la manera de narrar de este director, me parece supercompleta. Sus imágenes tienen mucha fuerza por sí solas. Una de las escenas más impactantes es la imagen, imponente, de Robert de Niro, antes de bajar del avión, con su rostro duro, surcado de arrugas de madurito interesante y sus ojos que, pese a ir cubiertos con las gafas negras, parecen mirarte directamente de una manera tan intensa que no puedes evitar cagarte viva en las bragas y que, como afirma Sigourney Weaver en otro momento de la película, te hagan dudar de la firmeza de tus creencias.
Recrea una atmosfera que bordea siempre la línea entre la posibilidad de la existencia de los fenómenos paranormales y el desenmascaramiento de todo tipo de trucos (algo que no deja de tener su gracia porque te das cuenta de lo panolis que somos) por parte de los escépticos y fríos científicos. Lo único verdaderamente sobrenatural es la capacidad humana, nunca suficientemente satisfecha, para caer víctimas de todo tipo de desaprensivos dispuestos a jugar con la debilidad e indefensión de las personas que recurren a estas instancias buscando ayuda para sobrellevar sus vidas.
Las interpretaciones son excelentes y es de agradecer que, por una vez, la elección de los actores no siga criterios de juventud, delgadez y belleza (aunque un buenorro en la peli nunca queda del todo mal). Que no es que sean unos fetos, pero resulta evidente que esos no son los motivos de su elección. No hay que olvidar la música, igualmente fantástica, imprescindible en esta historia de misterio y engaño.
Admito que tal vez el final defraude un poco, aunque en este caso me pareció menos relevante dado que toda la película resulta entretenida por la historia, muy atrayente por la fotografía y verdaderamente adictiva por la capacidad narrativa del director.
Nota: 7 sobre 10

jueves, 15 de marzo de 2012

Los idus de marzo (2012)

La nueva peli del buenorro de George Clooney delante y detrás de las cámaras se disfraza de thriller político sencillo y dínámico para lanzar de un modo asequible al público masivo una brutal y aterradora diatriba contra quienes manejan el mundo. ¡Fantástica! ¡Nos abre los tres ojos ante los que nos mangonean día a día desde los políticarros a los periolistos!
El asesor de campaña de Mike Morris (Clooney), aspirante a ocupar el Despacho Oval por parte del Partido Demócrata tiene una fe ciega en él y todo pinta muy bien en la campaña. Y sin renunciar a la integridad, además. George Clooney dirige una película cuyas riadas de mala leche fluyen con tanta naturalidad que convierten la propuesta en algo aparentemente mucho más liviano de lo que en el fondo es. Un tremendo golpe de efecto que le confirma ya desde la misma elección del título ─los idus eran días de buenos augurios para los romanos, pero durante ellos fue asesinado Julio César─ como un fantástico cineasta (una vez más), capaz de lanzar a las masas contenidos despiadados que se absorben con espeluznante facilidad comercial. Qué miedo. Y qué impotencia provoca la razón de su discurso.
«Me importa una mierda que pueda ganar. Tiene que ganar». El 99% de la población mundial es perfectamente consciente de que la política como concepto mismo ha desvirtuado casi totalmente su vocación de servicio al pueblo. Clooney y sus guionistas saben que no hace falta incidir en ello de un modo rebuscado e intelectual, así que deciden disfrazar esta crítica evidente a los estamentos del poder de thriller emocionante y dinámicamente distraido con el satanizante viaje moral de la figura principal, que parece evolucionar de oveja a lobo rodeado de pastores fuertemente armados.
Con políticos y medios de comunicación retratados en su miseria toca pensar hacia dónde vamos... o seguir tragando con todo como borregas tontas como hasta ahora...

domingo, 11 de marzo de 2012

John Carter (2012)

Andrew Stanton abandona la animación (WALL-E) para encargarse de la mastodóntica adaptación de la obra de Edgar Rice Burroughs. Pervertida por Disney para un público familiar, abandona buena parte de su esencia, pero lo peor de todo es su insulsez general. ¡Aburre a las ovejas!
Edgar Rice Burroughs resulta ser el único heredero de su difunto tío, John Carter. A través de su diario, conocerá su historia. Coincidiendo con el centenario de la primera publicación de “Una princesa de Marte”, pieza capital de la fantasía del siglo XX y primera de la serie Barsoom que Burroughs dedicó al personaje, llega a los cines este bodrio en forma de megaproducción  en la que el frustrante resultado es proporcional a su desmesurado presupuesto, que se va por encima de los 250 millones de dólares.
Vale que comercialmente se justifique matar buena parte de la esencia pulp de la obra escrita, máxime tratándose de un truño producido directamente por Walt Disney Pictures. Fuera químicas eróticas de la pareja principal, fuera irreverencia y socarronería, excesos violentos y demás zarandajas, aquí lo que cuenta es la aventura familiar. Vale. Pero lo que es inaceptable es el aburrimiento supino de una película a la que le sobra metraje por todas partes y que no destaca por sus dosis de acción, emoción, amor, drama o comedia; insulsa, anodina, su único impulso son los kilométricos saltos semi en bolas del muchacho del título. Sin más...
Mal dirigida y muy mal editada, adornada por una banda sonora que no soportaría ni un sordo, con el añadido de destrozar la ilusión de los seguidores de Dune, Star Wars, Avatar... por encontrar un nuevo mundo de fantasía (al ver este te dan ganas de destruirlo directamente para dejar de sufrir semejante tostón). No es más que la guinda del despropósito que es este bodrio protagonizado por un sosainas Taylor Kitsch, ausente de carisma alguno y sin ningún tipo de feeling. Por lo menos la integración digital de los paisajes marcianos luce y mucho, pero qué menos. Solo faltaría que ni eso hubiesen sido capaces de lograr con semejante despilfarro de dinero.
Nota: 3 sobre 10

viernes, 9 de marzo de 2012

La ola (2008)

Peliculón basado en hechos reales. En otoño de 1967 Ron Jones, un profesor de historia de un instituto de Palo Alto enCalifornia, no tuvo respuesta para la pregunta de uno de sus alumnos: ¿Cómo es posible que el pueblo alemán alegue ignorancia a la masacre del pueblo judío? En ese momento Jones decidió hacer un experimento con sus alumnos: instituyó un régimen de extrema disciplina en su clase, restringiéndoles sus libertades y haciéndoles formar en unidad. El nombre de este movimiento fue The Third Wave. Ante el asombro del profesor, los alumnos se entusiamaron hasta tal punto que a los pocos días empezaron a espiarse unos a otros y a acosar a los que no querían unirse a su grupo. Al quinto día Ron Jones se vió obligado a acabar con el experimento antes de que llegara más lejos. Pero llegó...
En estos días es un buen ejercicio para abrir los ojos y ver lo fácil que es manipular a las masas, incluso que ellas mismas se automanipulen, el pensamiento individual muere aplastado ante el "pensamiento" colectivo, el poder de la propaganda y la moda frente a la debilidad mental individual. Para pensar y disfrutar de una gran película...
Buena imagen, buen ritmo, gran banda sonora, un profe macizorro ¡Teneis que verla si aún no lo habeis hecho! ¡Perras!

martes, 6 de marzo de 2012

Mi semana con Marilyn (2012)

Basicamente se trata de resucitar la dulzura y la inocencia de Marilyn Monroe a través de Michelle Williams... así que es una película amable y complaciente que levanta más compasión que pasión hacia el mito, pero vamos, que la gran interpretación de la protagonista no hace que llegue a producir lo que producía la presencia de la gran Marilyn original.
A partir de los recuerdos de un joven ayudante de dirección nos deja un retrato dulce y humano de la actriz. La verdad es que no pasa de ser un brochazo un tanto ligero y sin pretensiones, pero consigue transmitir, desde la anécdota de un romance surgido durante el rodaje de "El príncipe y la corista" toda su vulnerabilidad personal. Apenas hay dramatismo y todo es suave y placentero, quizá como la propia actriz, porcelana frágil e insegura, siempre proclive a romperse y a rehacerse si encontraba un poco de cariño a su alrededor. Aisssssssssss...
El director trata de que Michelle Williams resucite al icono más glamouroso de Hollywood, y en cierto modo que su propia belleza nos haga olvidarla. Su caracterización física por maquillaje, vestuario y peinado está bastante lograda, aunque Williams nunca logra ser “ella” ni tenga la frescura de Monroe (a veces parece más Lady Gaga retro que la diva), pero mejor aún son su interpretación y sus reacciones infantiles reclamando el cariño que no tuvo, de mujer un poco simple e inocente que no estaba preparada para la fama, de alma perdida entre el capricho y el barbitúrico.
En cierta medida esta semana con Marilyn se convertirá en el encuentro de dos personas que necesitaban tener a alguien de su lado, que sintonizarán al sentirse incomprendidas y vacilantes en su camino, y que se admirarán por su talento, él a ella, o por su familia, ella a él.
Si Williams cumple con creces en su papel de mujer frágil y ligera, inocente y encantadora, Kenneth Branagh nos deja, como siempre, un buen trabajo, aunque algo histriónico. Del enamorado ayudante de dirección nos quedamos con su mirada de veinteañero apasionado e idealista, ligeramente follable (más por esa mirada de ternura indefensa que por su físico evidentemente). Buena ambientación de época y cuidada fotografía para esta postal dulce y contenida, y un guion que destila gotas de sarcasmo anti-sindicalista y muestra una industria que devora a sus hijos, mostrandonos la impuntualidad e incapacidad para memorizar papeles de Monroe.
El director acierta a capturar la esencia de la estrella y nos deja una película amable, complaciente con el espectador y la propia actriz, levanta más compasión que pasión, mostrando estar hecha con cariño, pero sin más...
Nota: 6 sobre 10

sábado, 3 de marzo de 2012

La mujer de negro (2012)

Esta película en la que vemos al niñato de Harry Potter sin barita, con cara de friki feo y pálido como la polla de un albino funde la atmósfera gótica con efectismos al más puro estilo de horror japonés. Para disfrutarla en la oscuridad…
Va de un abogado Arthur Kipps (ex Harry Potter) que es enviado a un pueblacho para liquidar los papeles de la mansión Eel Marsh, como paso previo a su venta tras morir su dueña. Pero la casa viene con sorpresa. Una historia inglesa de fantasmas nacida de la imaginación de la novelista Susan Hill en 1983. El resultado es notable en su consideración general, de lo más estimulante para pasar cien minutos abrazado a un bol de palomitas o a algún maromo protector que luego nos quite el miedo a base de pollazos.
Es una potente fusión del terror gótico con el  japo-horror que invadió los circuitos de todo el mundo hace unos años, este cuento tenebroso equilibra una atmósfera envolvente y atrapante ─que no excluye extensas secuencias sin diálogo alguno─ y un divertido ─pero abusivo en ocasiones─ efecto tren de la bruja que sacude el espectador a lo largo de un drama inflexible en su tono arisco, turbio y entristecedor; a los crujidos, susurros y crepitares de cualquier haunted mansion que se precie ─la localización de la película es espectacular en su escenario principal─ se suman padres destrozados que sobreviven a sus hijos, fangos asesinos y localizaciones envueltas en una constante bruma que subraya la desolación.
Gran dirección artística ya desde su estremecedor prólogo, una producción limpia apuntalada por una crepuscular fotografía que juega bien sus posibilidades con un montaje inteligente, abierto en sus trampas, y una banda sonora que bucea más allá de los evidentes golpes de sonido que anticipan/subrayan/acompañan los sobresaltos principales. Daniel Radcliffe, protagonista (casi) absoluto que inicia aquí verdaderamente su carrera cinematográfica más allá de la jodida barita mágica, aguanta bien la expresión eternamente apesadumbrada de su personaje (habrá que verlo alguna vez en un papel en el que tenga que cambiar de cara). Una cinta para disfrutar a oscuras, en pantalla grande… y en compañía. Por si...
Nota: 7 sobre 10

lunes, 27 de febrero de 2012

Oscar's 2012

Bueno, pues nada, lo esperado, las momias caducas y operadisimas de la muerte de todo menos de su caspa han voptado (mezcla entre votar y potar), y una vez más durante una ceremonia tan casposa como previsible se han repartido las estatuillas del maromo dorado como se esperaba...
Los premios gordos a la "innovadora" tochana en blanco y negro de The Artist ( ya me dirán que direncia hay entre esta y la infinidad de películas de ese tipo que se hacían cuando no había más recurso técnico, vamos que para ese atajo de momios el cine se podría haber quedado ahí sin más, claro que hay que tener en cuenta que el 80% de los votantes de la academía pasan de los 60 añazos... El resto más de lo mismo, director al mismo de la peli, actor el de la peli (George es demasiado guapo para premiarle...), el premio al afroamericano de turno se lo han dado a una tal no se qué por no se que papelón, los premios técnicos para quien más dinero ha gastado en efectos, etc... Pues eso, que no merece más crítica que la habida, nada nuevo bajo el sol y ¡viva la academia de la caspa! Por cierto, me niego a hacer la más mínima crítica de la película ganadora, ya se encargarán los medios y las progres desgraciadas que van de intelectualas de ir a verla y de decir que se han meado en las bragas de gusto por ver casi dos horas de cine mudo en blanco y negro...
Una vez más, sólo me queda una pregunta tras la entrega de premios ¿Oscar sería un consolador aceptable para dar gusto a un ojete hambriento?

sábado, 25 de febrero de 2012

La invención de Hugo (2012)

¡Brutal homenaje de Scorsese al nacimiento del cine! Un viaje emocionante y alucinante del que por desgracia hay que volver al acabar la película ¡me habría quedado allí toda la vida!
En esencia va de Hugo (Asa Butterfield), un niño prácticamente huérfano, vive en las entrañas de una estación de trenes de París y trata de arreglar un autómata, único recuerdo que conserva de su padre (el exbuenorro Jude Law). Para mi es la favorita principal de cara a los premios Oscar de este año, con once nominaciones de las que al menos dos o trtes son seguras victorias. En mi butaca, gozada y disfrutada, me he rendido ante la que puede que sea mi mayor orgasmo cinematográfico en sala de hace años (no penseis mal, no me he liado con nadie en la sala). Ha costado 170 millones de dólares de presupuesto y cada céntimo está amortizado.
La película es, sencillamente, un homenaje a los orígenes del cine y su función generadora de sueños. Su maravilloso sentido visual nos lleva al delirio a todos los que amamos este arte. Es una delicia para cinéfilos empedernidos, para neófitos virginales, para pequeños y mayores, para rudos seguidores de Stallone, casposos seguidores de Torrente, para todos.
Perfecta en imagen y con una banda sonora casi constante y perfecta  regala dos horas de magia en estado puro junto entre otros a Ben Kingsley , Christopher Lee o Sacha Baron Cohen. Y además en un estupendo 3D, herramienta ya prácticamente desvirtuada por su abuso comercial pero que en realidad nació con la intención de garantizar que la fantasía nos envolviera completamente, como pasa en esta película. Tremenda. Un regalo increible.
Nota: 10 sobre 10

martes, 21 de febrero de 2012

Young Adult (2012)


Para empezar deciros que quien espere una comedieta americana de bragas rosas, que se olvide. Esto es una comedia difícil de digerir porque destila acidez y amargura en la que muchos se pueden ver representados.
Mavis Gary (Charlize Theron) es la autora de los textos de una serie de novelas juveniles de éxito decreciente, vamos casi como la petarda que escribía Harry Potter pero en fracasada. Desencantada con su vida, regresa a la pequeña localidad en la que creció para intentar recuperar el amor de su adolescencia, Buddy (Patrick Wilson), ahora felizmente casado. Jason Reitman, el director, sigue diseccionando la sociedad americana como hizo en “Up in the air” abordando las dificultades de la maduración personal. Atentos, porque es difícil de engullir y digerir, pero vale la pena.
Falsa comedia sobre la imposibilidad de ser feliz antes de que el tiempo se nos eche encima, con un malévolo guión que busca urgarnos en las entrañas es una fábula de fachadas, de mentiras, de desequilibrios emocionales agudos y de distorsiones de una realidad que cada cual adecúa a sí mismo en función de su situación personal ¿os suena a alguien?. La apuesta es compleja y los objetivos difíciles. Claro que ahí, en ese coraje, en esa acidez, en esa brutalidad despechada, residen los méritos de esta amarga tragicomedia, tan ruda, triste y divertida como la vida misma.
Puede resultar complicado abandonarse al ritmo de la historia, que aboga falsamente porque cualquier tiempo pasado fue mejor, pero hay que rendirse a una estupenda Charlize Theron, cuya belleza se convierte aquí en arma de destrucción local en uno de los mejores trabajos de su carrera, además, atención a un inmenso Patton Oswalt que arma su penosa existencia diaria entre juguetes de acción articulados y bourbon artesanal. Quizá le falte rematar en sus conclusiones finales, pero “Young adult” toca, turba, revuelve e incomoda deliciosamente las conciencias de cada uno. Y eso está muy bien en una sociedad en la que cada vez escasea más eso mirar hacia dentro de uno mismo. El director de "Up in the Air" y la escritora de "Juno" no pueden equivocarse cuando se juntan...
Nota: 7 sobre 10

sábado, 18 de febrero de 2012

Shame (2012)

 
Michael Fassbender y su GIGANTESCO talento, su ENORME capacidad, capaz de demostrar que tiene algo SOBRENATURAL, nos pone perracos en Shame. Su enorme pollón es el indiscutible protagonista de la cinta. Lo deja claro en todo momento como en ese momento en el que le vemos mear con la puntita por debajo del culo, si como decía Clooney tiene un talento desorbitado que le permite jugar al golf sin necesidad de utilizar el palo.
Dejando de lado las inevitables bromas sobre el gigantesco pollón del prota, Shame es mucho más que eso. Shame es el segundo largo de Steve McQueen un londinense, negro y regordete que poco tiene que ver con el mítico protagonista de La Gran Evasión, ya su primera película fue toda un derroche de talento, la aquí inédita Hunger también protagonizada por Fassbender.
 
En Shame el sexo se convierte en un arma adictiva, capaz de destruir a una persona, Fassbender es un hombre adicto al sexo con desconocidas, necesita sexo y porno a todas horas (¿os suena? XD), pero es incapaz de mantener una relación sexual con alguien que conozca. Con la llegada de su hermana, Sullivan tratará de encontrar la forma de salir de esa adicción al sexo e incluso intentará encontrar la forma de encontrar la forma de mantener una relación formal. Todo esto le lleva a un fracaso que le sume en una ola de autodestrucción de la que le será complicado escapar.
Es posiblemente la parte final de la película, cuando llega esa autodestrucción a la que hacemos referencia la más visceral y radical de la película, dónde en forma de un acertado flashback empezamos a descubrir a un Sullivan ansioso, perdido, con una imperiosa necesidad de borrarse completamente del mapa. Al igual que ocurría con su primera película, McQueen narra todo a base de planos largos, eternos, también los primerísimos planos, todo lo que sirva para alimentar una sensación de cercanía y realidad, todo en Shame está milimétricamente estudiado, la pasionalidad que se erradica en la escena de la cena, la belleza que destila Carey Mulligan al cantar una versión de New York, New York en un primerísimo plano que magnetiza al espectador, el fantástico travelling de la huida de Sullivan, acabado, no casualmente ante la imagen de un semáforo destrozado que deja la silueta del paseante boca abajo. Pero lo mejor de todo es la interesante bajada de un personaje hasta lo más hondo del infierno, un viaje que le lleva hasta sentir pavor de su propio ser.
Shame no es una película apta para todo el público, lejos de hacer del erotismo el germen de la misma, se convierte en algo terrible, horroroso, las escenas de sexo son horribles, terroríficamente atroces, plaro que eso a alguna pasivorra sumisorra le encantará y le hará babear y lubricar como una perra en celo en su butaca. La interpretación de este personaje derrotado por parte de Fassbender es de una exigencia física y emocional desgarradora, llevando en sus carnes todo el horror de este personaje que viaja por completo hacia el infierno. Estamos ante la confirmación de un talento en ciernes, de un hombre que de seguir así se convertirá en uno de los mayores referentes del cine europeo, esta vergüenza nos sobrecoge, nos atrapa y nos destroza por completo. Y no lividemos el protagonista fálico de ENORME capacidad de interpenetración, perdón, interpretación...
Nota: 8 sobre 10

viernes, 10 de febrero de 2012

Chronicle (2012)

Imprescindible bombazo para esta temporada, la he visto en versión original en Londres y casi me meo en las bragas, brutal, perfecta, para pensar, superpoderes cotidianos sin salirse de madre y con bajo presupuesto que ni se nota ¡os guste el tipo de cine que os guste no os la perdais en cuanto la estrenen en España dentro de un mes! Avisados estais, no dejeis que nadie os la cuente...
Tres chicos que "obtienen" superpoderes y se lo toman como si fuese un juego de niños, pero la cosa se complica cuando lo cotidiano de cada uno se impone a la responsabilidad que conllevan esos poderes adquiridos... Y hasta aquí os puedo contar, no os defraudará y pronto oireis hablar mucho de esta película, adelantaos y ser los primeros en descubrirla en cuanto llegue a España...
Nota: 9 sobre 10

jueves, 9 de febrero de 2012

Bienvenidos al Norte (2008)

Un ejemplo de la lucha entre tradición y renovación, entre lo popular y lo moderno, joya del cine francés, que ha sido y sigue siendo la obra más taquillera de la historia del cine gabacho. No apta para cinéfilas finolis que vayan de progres esperando un tostón neoclásico con actores insulsos y actrices femmefatales. Es una joya del humor sano a borbotones, que ha tenido su secuela en versión italiana "Bienvenidos al Sur" (que es una copia calcada, zafia e insufrible).  Dany Boon, un ch’ti de nacimiento mudado a la civilizada París, define esta estupenda comedia, localista, humanista y de contagiosa alegría de vivir, como un artístico film popular. Jacques Tati sobrevuela en espíritu este choque cultural (moral y filosófico) de dos funcionarios de correos, sus bicicletas, sus esposas o madres dominantes, sus aperitivos y su canto a la amistad y a la belleza de la vida.
En el norte galo, ese dulce pueblecito llamado Bergues, casi  digno de Berlanga, no solo reivindica a Tati, sino también al agrohumor tradicional, con diálogos delirantes y contagiosos. Si ese Norte gris y lluvioso es paraíso de la calma, de placidez y vifa calidad de vida, el Sur es la mujer histérica, las mentiras y la comedia más ridiculizante de la gente de ciudad. Comedias y proverbios que pasan de uno a otro a ritmo de vodevil que, claro, acabará con un festival de malentendidos, pantomimas y un optimismo conmovedor que te deja buen sabor de boca durante días y días.
!Genial!, !Auténtica!, !Admirable!, hacía mucho que no disfrutaba tanto con una película francesa. Esta película es la prueba de que con un presupuesto bajo puedes conseguir una "obra maestra". Actores poco conocidos (en lo que a cine se refiere), y un guión bien trabajado hacen de éste film una joya. Es la típica película que aparentemente no tiene nada, pero en su intención te deja una moralina con muy buen sabor de boca y que te tiene enganchado durante toda ella.
Nota: 9 sobre 10

martes, 7 de febrero de 2012

Jack y su gemela (2012)

Adam Sandler es un rey midas de las películas mierdosas e infumables. Es capaz de estrenar dos y tres al año, llevarse una buena taquilla estadounidense e incluso ìññar algo en la internacional, y punto. Con Jack y su gemela sucede tres cuartos de lo mismo. Película horrorosa y zafia, comedia que cae más abajo que otras bazofias como Zohan y que demuestra su incapacidad para hacer algo nuevo. Y por si fuera poco, añade a nuestro Torrente para dar más "caché" a semejante montón de mierda en celuloide. Eso si, la caspa patria sólo sale aquí, al resto del mundo le evitan ver las chichas blanquecinas del Segura ¡alabado sea Dios! ¡qué no piensen los guiris que si vienen a España en vez de chulazos morenos se van a encontrar con sebosos casposos que van de graciosillos amiguetes!
¿Qué nos ofrece en esta película Adam Sandler? Sencillo, él por partida doble. ¡Como si no fuese bastante con un plasta, toma dos! Desde ahí podemos imaginarnos el argumento. Últimamente sandler decide aderezar su basura con algunos rostros conocidos en Hollywood. Ahora hace con Katie Holmes (la comedora de placentas del pequeño Tom Cruise, alias pasaporte hetero del susodicho) o Al Pacino (aún con su innegable pedigrí, a pesar de que va en caida libre hacia el olvido). Sin olvidarnos de Torrente, perdón, de Santiago Segura. Papeles absolutamente prescindibles y que están puestos a pegote con el único afán de sacar brillo a los títulos de crédito. Algo así como vestir de joven a una vieja locaza para que vaya a ligar a un bosque y hasta que no le tengan a dos metros no ver sus pliegues pellejosos y pensar que era un efebo paquetón, con lo que se consigue el mismo resultado que en la peli, la desilusión de quien se había hecho a la idea de tener un orgasmo y se queda con una arcada.
Si Adam Sandler se embolsa cientos demillones de dólares por cada basura que estrena ¿por qué va a parar de hacerlas? Eso es lo que pensará cuando se pone delante de un guión o cuando lo redacta en una servilleta de papel de algún club de Hollywood.
Jack y su gemela es una película prescindible. Una comedia petarda cuyos "mejores momentos" pueden disfrutarse (o padecerse) en los tráilers promocionales, y poco más.
Nota: 4 sobre 10

domingo, 5 de febrero de 2012

Moneyball: Rompiendo las reglas (2012)

“Moneyball: Rompiendo las reglas” es la adaptación de un libro escrito por Michael Lewis en 2003, que cuenta la historia real de Billy Beane, un ex jugador de beisbol que ejerce de gerente en los Oaklands Athletics y tiene que ver cómo cada temporada los clubs con más presupuesto fichan a sus mejores jugadores. Con un equipo en constante recomposición, Beane no consigue el dinero que le hace falta para poder aspirar al fichaje de los jugadores que necesita para plantar cara a los equipos poderosos. Hasta que conoce a Peter Brand, un joven economista fanático del beisbol como él, que ha creado un curioso método matemático y estadístico para elegir a los jugadores que más convienen a una plantilla en concreto sin que ello suponga que se trate de los más cotizados, que valora entre otras cosas si la novia del jugador es fea...
La relación entre ambos personajes — muy bien interpretados por Brad Pitt y Johan Hill — es, sin duda, lo que en países en los que pasamos del beisbol como de comer mierda, llamará más la atención. Se trata de dos hombres opuestos en todo, capaces de encajar a la perfección gracias a la intensidad con la que viven ese deporte. A partir de ahí, ambos encuentran la valentía de oponerse al sistema que, por supuesto, se burla de un método que sólo se basa en cifras y porcentajes. Ni siquiera el propio entrenador del equipo, interpretado por el siempre creíble Philip Seymour Hoffman, cree en el proyecto hasta que no le queda más remedio que utilizar a esos jugadores “desechados”, y es entonces cuando empieza a ganar sorprendiendo a todo el país y cambiando para siempre las reglas del deporte más genuinamente norteamericano.
Al final resulta ser otra historia de superación a lo yanki, con moralina a raudales en torno a ese deporte que aquí tan poco interesa... el filme dirigido por Bennett Miller cuenta con los elementos que han de caracterizar a una cinta de calidad y no sólo por la impecable interpretación de la curiosa pareja protagonista, también por un guión inteligente y bien adaptado a la gran pantalla así como por una cámara que se mueve con destreza remarcando las escenas de mayor intensidad del filme, aquellas, por supuesto, que tienen lugar en un estadio lleno de gente para apoyar a su equipo en los momentos cruciales de la temporada. O para sufrir con él cuando, al final, lo que llega es la previsible derrota a pesar de tanto trabajo y sacrificio. No creemos en su éxito en los Oscar, ni tan siquiera al "cantado" por algunos para Pitt.
Nota: 7 sobre 10